4 hotcakes con cajeta, bañados con miel y coronados con crema batida y fresas, mantequilla.
Aunque su origen es medieval, los estadounidenses se adjudican su creación, quizá porque, como se dice por ahí, su versión gruesa y con miel y tocino los volvieron deliciosos.
La historia en la que se apoyan los estadounidenses afirma que, durante el siglo XVIII, llegaron a los estados del sur las crepas francesas, que después ellos convirtieron en hot cakes.